Outsourcing

Históricamente, las pymes se han resistido a delegar sus tareas en manos de terceros, pero el avance de las tecnologías y la baja en los costos de los servicios hacen que resulte muy conveniente hacer outsourcing de muchas de las tareas.

Cada día resulta más habitual que un empresario analice la posibilidad de darle el cuidado de las PCs a un tercero, dejar en manos de otro la gestión de sus telecomunicaciones o entregar a un proveedor la capacidad de decidir sobre las herramientas informáticas que se van a implementar, entre otras cuestiones que hacen a las tecnologías de la información de la pyme.

La tercerización de servicios informáticos en pequeñas y medianas empresas es una tendencia que llegó para quedarse. Y si bien todavía quedan muchas asperezas por limar –como el hecho de que el mercado está saturado de oferentes y no todos son de fiar, que el costo de algunos servicios se sigue escapando de los presupuestos de las más chicas o que la cultura de muchos empresarios impide ceder datos a alguien externo–, existen diversas alternativas de servicios que resultan muy convenientes.

En las pymes; el concepto es delegar, en otros, tareas sobre las cuales no tienen ni quieren tener expertise, con fuerte tendencia a los contratos cortos. La conveniencia se da cuando hacerlo de manera interna significaría montar una infraestructura para ese fin que generaría una estructura de costos que debería mantenerse en el tiempo, y para lo cual la organización no se sentiría a gusto por el riesgo que esto puede implicar. La conclusión es que las pymes tienden a tercerizar tareas rutinarias, como soporte y mantenimiento de equipamiento y de redes en el ámbito de IT.

Esto no significa que otra persona tenga acceso al armario donde aloja los servidores y se desentiende del tema. La tercerización de servicios de IT puede hacerse de manera gradual, considerando cada área en particular y sacando de su cabeza sólo aquellas que le generen altos costos, baja eficiencia o, simplemente, las que por su complejidad quedan muy lejos de su alcance. Las pymes más permeables a tercerizar son aquellas que tienen en claro que deben poner sus esfuerzos en el negocio.

En algunos casos, las empresas comienzan con una tercerización parcial, ganan experiencia gestionando niveles de servicio y, luego, crecen incorporando nuevas prestaciones a través de outsourcing. En ambos casos, las pymes acceden a tecnologías de punta, a infraestructuras seguras y escalables, a procesos de calidad internacional, y a un grupo de profesionales altamente capacitados para gestionar y operar la infraestructura de IT.